La dismenorrea se trata, básicamente, del dolor menstrual, es decir, ese dolor pélvico y abdominal, que también puede extenderse a la zona lumbar o a las piernas.Además, suele ir acompañada de mareos, cefaleas, náuseas y vómitos, diarrea o fatiga.Estos dolores aparecen normalmente unos días antes de la menstruación o durante la misma.
La clínica de la dismenorrea es de severidad variable y puede llegar a ser incapacitante. Esta tiene un gran impacto en la vida diaria de las mujeres que la padecen, impidiendo en muchos casos un correcto rendimiento académico o laboral y alterando las relaciones intrapersonales.
Según su etiología, podemos distinguir dos tipos de dismenorrea: la dismenorrea primaria y la dismenorrea secundaria.
DISMENORREA PRIMARIA:
La dismenorrea primaria es aquella que no se vincula a ninguna enfermedad pélvica asociada, sinó a altos niveles de prostaglandinas, unas sustancias químicas producidas por el organismo que provocan un aumento de la sangre menstrual así como contracciones en el músculo liso uterino.
Esta dismenorrea aparece a partir de los 6 meses de la primera regla (menarquía) en mujeres de entre 16 a 25 años aproximadamente.El dolor aparece normalmente entre las 4 primeras horas del inicio de la regla, alcanzando su pico de mayor intensidad el primer día y desapareciendo a las 24-48 horas.
Su prevalencia puede llegar hasta un 85% , aunque la mayoría de las pacientes no lo reportan a su médico ya que lo consideran algo normal.
DISMENORREA SECUNDARIA:
La dismenorrea secundaria es aquella que se asocia con una patología pélvica subyacente, como endometriosis, adenomiosis, miomas, quistes, inflamación de la zona pélvica o anomalías anatómicas.A diferencia de la primaria, este dolor es más persistente y puede llegar a durar varios días.
En este caso, la dismenorrea se presenta en edades reproductivas más avanzadas (generalmente a partir de los 30 años), después de años de ausencia de menstruaciones dolorosas.
RECOMENDACIONES PARA ALIVIAR LA DISMENORREA:
- Fármacos: los antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno) se usan como tratamiento de primera línea para aliviar estos síntomas.Por otro lado, el tratamiento hormonal con anticonceptivos orales también resulta muy exitoso a la hora de evitar la dismenorrea.
- Deporte: varios estudios han asociado el deporte con una disminución de las molestias menstruales entre las mujeres objeto de estudio.Esto podría deberse a un aumento del flujo sanguíneo pélvico y a la liberación de endorfinas, unas sustancias químicas que ayudan a aliviar el dolor y producen una sensación de bienestar. El problema de estas investigaciones es que no han logrado determinar el nivel de intensidad y el tipo de deporte óptimos. Nuestra recomendación es que realices el deporte que más te guste y con el que te sientas más cómoda, adaptando siempre el tiempo a la intensidad del mismo.
- Calor: aplicar calor en la zona dolorida también puede resultar una herramienta muy eficaz para combatir la dismenorrea, ya que esto va a relajar tus músculos además de reducir la hinchazón y aumentar el flujo sanguíneo pélvico.
- Dieta y suplementos alimenticios: algunas dietas vegetarianas bajas en grasa y la ingesta de suplementos de magnesio y vitamina B1 también podrían tener un efecto beneficioso a la hora de disminuir los efectos de la dismenorrea, ya que podrían actuar reduciendo los niveles de prostaglandinas.
- Acupuntura: esta práctica oriental milenaria podría estar relacionada con la liberación de serotonina y endorfinas, dos neurotransmisores capaces de inhibir el dolor.
- Orgasmo: el sexo y la masturbación pueden ser unos grandes aliados a la hora de contrarrestar los síntomas dismenorreicos, ya que cuando llegamos al orgasmo nuestro cuerpo libera una serie de hormonas y neurotransmisores que tiene un efecto analgésico.
Referencias bibliográficas:
Jiménez, G. Á., Sánchez, J. G., Ballesteros, H. M., & Miranda, Y. C. (2013). Prevalencia, factores de riesgo y características clínicas de la dismenorrea en estudiantes de la facultad de Enfermería de la Universidad Pontificia Bolivariana. Medicina UPB, 32(1), 20-29.Disponible en:
https://revistas.upb.edu.co/index.php/medicina/article/view/1585/1395
Yáñez, N., Bautista-Roa, S. J., Ruiz-Sternberg, J. E., & Ruiz-Sternberg, Á. M. (2010). Prevalencia y fatores asociados a la dismenorrea en estudiantes de Ciencias de la Salud. Revista Ciencias de la Salud, 8(3), 37-48.Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/recis/v8n3/v8n3a2.pdf
Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.(2014).Dismenorrea en la adolescencia.Revista Progresos de Obstetricia y Ginecología, 57(10), 481-485. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-progresos-obstetricia-ginecologia-151-pdf-S0304501314001757