La OMS define la Mutilación Genital Femenina (MGF) como “una práctica tradicional nociva que consiste en la extirpación parcial o total de los genitales externos femeninos o en otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos”. La MGF es una práctica tradicional que se realiza en algún momento entre la lactancia y los 15 años y a menudo se realiza con el objetivo de preparar a la niña para la vida adulta y matrimonial, procurando asegurar la virginidad hasta el matrimonio y la fidelidad después de el.
La Mutilación Genital Femenina es una práctica que viola los derechos humanos de las mujeres y niñas, lo que refleja la gran problemática de la desigualdad de género al representar una forma extrema de discriminación de la mujer.
TIPOS DE MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA
La OMS clasifica la MGF en 4 tipos según el tejido que se extrae o se corta:
-Tipo I: consiste en la extirpación total o parcial del glande del clítoris (la parte externa y sensible de los genitales externos femeninos) y/o el prepucio del clítoris (pliegue de piel que rodea el glande).
-Tipo II: eliminación total o parcial del clítoris y los labios menores con o sin eliminar los labios mayores.
-Tipo III: consiste en el estrechamiento o sellado de la abertura vaginal, mediante el corte y recolocación de los labios menores y en ocasiones de los labios mayores, que puede incluir o no la extirpación del clítoris.En este caso, se dejan orificios para la salida de la orina y sangre menstrual.
-Tipo IV: otros procedimientos lesivos de los genitales sin justificación médica y de severidad variable.Algunos ejemplos son raspados vaginales, punciones, quemaduras…
CONSECUENCIAS
Es importante recalcar que esta práctica no tiene ningún tipo de justificación médica, ya que no aporta ningún beneficio para la salud, sinó que puede tener graves implicaciones en el bienestar y salud de las mujeres. Las consecuencias negativas en la salud son directamente proporcionales al nivel de gravedad de las intervenciones que se hayan realizado, aunque todas conllevan a un alto riesgo para la integridad física y moral de la víctima.
Las complicaciones inmediatas de la MGF incluyen dolor intenso, shock, hemorragia, inflamación, infecciones como la hepatits B, tétanos, VIH… Por supuesto, también existe una gran cantidad de mujeres que fallecen debido a los excesivos sagrados o a infecciones severas.
En cuanto a las consecuencias a largo plazo, estas conllevan complicaciones obstétricas, ginecológicas y psicológicas, desde frecuentes infecciones urinarias, dificultades en la menstruación e infertilidad o problemas sexuales como el coito doloroso, hasta trastornos psicológicos como la depresión, la ansiedad o la pérdida de la autoestima.
Pero la Mutilación Genital Femenina no sólo tiene implicaciones en la salud de estas mujeres y niñas, sinó que también resulta una gran carga económica para los países. Un estudio de las OMS indagó cuáles son los costos que conllevan tratar las complicaciones sanitarias de la MGF, comprobando que estos se elevan a los 1400 millones de dólares y que si no se paraliza esta práctica, la cifra podría ascender hasta los 2300 millones para 2047.
DATOS INTERNACIONALES
Se desconoce el número exacto de mujeres a las que se les ha realizado esta práctica, aunque se estima que unas 200 millones de niñas y mujeres en todo el mundo han sido víctimas de esta práctica. La MGF es una práctica tradicional que se realiza principalmente en las regiones de África occidental, oriental y nororiental, aunque también se han reportado casos en Oriente Medio, Asia y en algunas comunidades de América del Sur y Europa del Este.
DATOS EN ESPAÑA
Los movimientos migratorios y la globalización han provocado un aumento de mujeres y niñas que han sido sometidas a MGF en nuestro país, ya que estas personas migran llevando sus culturas y tradiciones.
En España no se puede hablar de prevalencia, ya que resulta difícil recoger información con respecto a esta cuestión , especialmente por el miedo a las consecuencias legales en un contexto en el que esta práctica es penada con prisión.En la década de los 90 se reportaron dos casos prácticas de MGF en nuestro país (uno en Madrid y otro en Palma de Mallorca), sin embargo no existen datos que apunten a la existencia de nuevas mutilaciones. De hecho, la mayoría de las mujeres en nuestro país a las que se les ha realizado esta práctica procedían de su país con la mutilación ya realizada o se les realiza en su país de origen en un viaje de vacaciones o durante largas estancias y después regresan a España.
Referencias bibliográficas:
Degregori, M. C. Á. (2001). Sobre la mutilación genital femenina y otros demonios (Vol. 19). Servei de Publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona.Disponible en: https://books.google.es/bookshl=es&lr=&id=QHMH4KVVOqgC&oi=fnd&pg=PA9&dq=mutilación+genital+femenina&ots=zbgz793iBz&sig=KNZ27rYMSLXHCyFk8FRnAGSSNE#v=onepage&q=mutilación%20genital%20femenina&f=false
Fernández, M. E. T. (2008). La mutilación genital femenina: un delito culturalmente condicionado. Cuadernos electrónicos de filosofía del derecho, (17), 8.Disponible en: https://www.uv.es/CEFD/17/torres.pdf
OMS.(3 de febrero de 2020).Mutilación genital femenina.Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/female-genital-mutilation