29/11/2022

PROTOCOLO DE ACTUACIÓN SANITARIA ANTE CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

La violencia de género es una gran lacra social que todavía afecta gravemente a las mujeres y que en la actualidad ya se ha cobrado 1.171 vidas en España desde 2003. Supone un gran deterioro de la salud física, psíquica y sexual de las víctimas, tanto las mujeres como sus hijos e hijas. Además, los estudios apuntan a una preocupante baja detección y un retraso en el diagnóstico. 

Es por ello que los servicios sanitarios desempeñan un papel fundamental tanto en la detección como en el diagnóstico precoz de violencia de género, ya que dichas mujeres acudirán con gran frecuencia a servicios como Atención Primaria, Urgen­cias, Obstetricia y Ginecología y Salud Mental. 

Entonces, ¿qué debo hacer sanitario ante una sospecha de un caso de violencia de género? Para abordar de forma adecuada este tipo de situaciones, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad desarrollaron en 2012 un protocolo para la actuación sanitaria ante la violencia de género que puedes encontrar disponible en este link.

Este protocolo de actuación se estructura en tres partes: detección, valoración e intervención.


DETECCIÓN

En la Atención Primaria, los sanitarios deben indagar la posibilidad de maltrato a cualquier mujer que acude a consulta.Si no constata en su historia médica que se le haya preguntado sobre esta cuestión, podemos comenzar realizando preguntas de abordaje psicosocial o por ejemplo informándole de que debido a la alta prevalencia de maltrato se pregunta de forma rutinaria a todas las mujeres sobre esta posibilidad, de esta forma evitaremos que se pregunte:«¿Por qué me lo pregunta a mi?».

Por supuesto también debemos prestar especial atención a indicadores de sospecha en los antecedentes y características de la mujer y su entorno: haber vivido malos tratos en otras etapas de la vida,presentar lesiones frecuentes, síntomas psicológicos como ansiedad o depresión, abortos en repetidas ocasiones, aislamiento y escasas relaciones sociales o el comportamiento de la pareja si solicita estar presente en la consulta.


VALORACIÓN

Una vez que la mujer reconoce estar en una situación de maltrato o pre­senta indicadores de sospecha, se deben realizar varias valoraciones:

-Una valoración integral en la que se exploran sus lesiones, su estado emocional y su situación social.
-Se evaluará si se encuentra en situación de peligro extremo.
-Se indagará en las expectativas de la mujer y su situación en relación a la toma de decisiones de cambios en su vida.


INTERVENCIÓN

Nuestra labor como personal sanitario no finaliza ante la confirmación de una sospecha de violencia de género, sinó que debemos intentar comprender el proceso de cambios que va a atravesar la mujer para poder ofrecer un servicio de información y atención de calidad.

Este proceso de cambios de las mujeres va a presentar distintas etapas, por lo que en cada una de ellas debemos llevar a cabo un plan de actuación que se adecue a la situación.Estas etapas son:

1ª etapa: ausencia de conciencia de que está sufriendo violencia de género así como negación de la misma.Debemos actuar ayudándole a que relacione su sintomatología con este tipo de situaciones y ofrecer criterios para que pueda distinguir el mal trato del buen trato.

2ª etapa: toma conciencia de su situación pero no siente que pueda hacer nada por impedirla.En esta segunda etapa facilitaremos la expresión de sus emociones, miedos, expectativas y dificultades e identificar cuales son sus apoyos y fortalezas.

3ª etapa: asume que no puede seguir viviendo así y analiza pros y contras de un cambio que no se atreve a realizar todavía.Aquí apoyaremos sus iniciativas de cambio y le ayudaremos a planificarlo de la forma más adecuada, siempre teniendo en cuenta las dificultades que puedan surgir.

4ª etapa: la víctima inicia cambios en su vida, pero le invaden sentimientos de culpa y miedo.Es importante que en este punto valoremos sus progresos y le recordemos que tanto nosotros como otros servicios sociosanitarios estamos a su disposición para ayudarle a alcanzar su objetivo.

5ª etapa: se consolida el proceso de cambio y se plantea nuevos proyectos en su vida.En esta etapa final potenciaremos su participación en actividades como el trabajo grupal con otras mujeres víctimas de violencia de género, la creación de vínculos sociales sanos o el desarrollo de su autoestima.

Este proceso de cambio no es lineal, ya que en muchas ocasiones existen momentos de retroceso e incluso de abandono hasta realmente conseguir el objetivo final. Ante este tipo de situaciones, debemos ayudarle a analizar cuáles fueron los motivos causantes de este retroceso así como hacerle entender que estos altibajos forman parte del proceso. 

Finalmente, cabe destacar que en aquellos casos de violencia de género en los que la mujer tenga a cargo hijos e hijas u otras personas dependientes, es necesario que intervengan tanto trabajo social como pediatría para valorar la repercusión que ha tenido en estas personas.


Referencias bibliográficas:

Ministerio de Igualdad.Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.Disponible en: https://violenciagenero.igualdad.gob.es